Antes de ser un carrito de compras, Kreemee fue una mesa de cocina en Huaraz con dos ollas de baño maría, un cuaderno de lotes y la costumbre de anotar cada fecha. Ese cuaderno sigue existiendo y es la razón por la que hoy cada ficha de producto trae ingredientes, peso en gramos, número de lote y fecha de elaboración.
La primera receta salió para uso propio: manteca de karité sin refinar y macerado de caléndula de Huaral. Se hicieron doce potes de 60 g y se vendieron entre vecinas del barrio. Desde ahí quedó la costumbre de numerar cada tanda y guardar una muestra en el estante para comparar textura y aroma con el lote siguiente.
Con la misma base de manteca llegaron las barras de cacao y menta suave y los jabones de avena curados seis semanas. Cada barra se pesa y se marca a mano. Aprendimos que la avena molida fina cambia según el molino, así que se anota también el proveedor del mes en la ficha interna del lote.
En las ferias empezaron a llegar pedidos por varias unidades a la vez, y el cuaderno ya no alcanzaba. Se separaron las presentaciones por unidad y por caja, se agregaron filtros por tipo de piel, aroma y presentación, y se dejó un campo de notas para pedidos personalizados. La confirmación de stock se hace antes del pago, no después.
Dejar de responder cada consulta por mensaje fue el cambio más grande. Hoy el carrito suma el envío según la zona y muestra el detalle antes de cerrar la orden. Si algo no cuadra con el stock real del taller, se avisa y se ajusta, sin cobrar de más ni prometer fechas que no se pueden cumplir.
Seguimos trabajando por lotes pequeños, con la misma libreta al lado de la balanza. La diferencia es que ahora cualquier clienta puede revisar el origen de lo que compra antes de confirmar el pedido, y las revendedoras pueden armar su lista sin adivinar qué hay disponible esa semana.
Si quieres ver el detalle de un lote puntual o revisar cómo se arma un pedido, escríbenos a info@kreemee.com o llama al +51 987 291 419. También puedes revisar el catálogo en products.html o resolver dudas prácticas en help.html.
Respondemos consultas sobre stock, lotes, ingredientes y envíos. Si tu duda es sobre un pedido ya armado en el carrito, indícanos el número de lote del producto y te confirmamos disponibilidad antes del pago.
Tiempo de respuesta habitual: menos de 24 horas en días hábiles. Los pedidos personalizados con notas en el carrito pueden tomar un poco más, porque primero confirmamos el lote y la fecha de elaboración disponibles.
Ver preguntas frecuentesAntes de que salga cualquier crema, bálsamo o jabón, hay un lote pequeño, una fecha anotada a mano y una ficha que queda lista para consultar. El recorrido es sencillo: eliges, revisas y confirmas. Nada más.
Puedes ordenar por tipo de piel, aroma o presentación. Si buscas algo puntual para piel reactiva o prefieres un aroma suave, los filtros te ahorran tiempo. Cada producto muestra su ficha con ingredientes, peso en gramos y para qué tipo de uso está pensado.
En el campo de notas del pedido puedes dejar indicaciones: si quieres una presentación distinta, si es para una feria o si necesitas separar unidades por aroma. Ahí también cabe aclarar cualquier detalle del empaque. Lo leemos antes de preparar el lote.
Antes del pago revisamos que el producto esté disponible y te pasamos el número de lote y la fecha de elaboración. Si algo se agotó, te avisamos cuándo vuelve a estar listo. No cobramos por adelantado sin esa confirmación.
Con el stock confirmado, armas el carrito y eliges el envío dentro de Lima o a provincias. El carrito calcula el costo según destino. Si tienes dudas sobre el tiempo de entrega, puedes escribirnos antes de pagar.
El pedido llega con su etiqueta de lote y fecha. Guarda esa información si vas a revender: te sirve para responder dudas de tus clientas sobre origen y caducidad. Si algo no calza, escríbenos y lo resolvemos.
Si quieres ver primero qué elaboramos y con qué criterio, revisa cómo trabajamos cada lote. Y si prefieres conocer la marca antes de pedir, pasa por la historia de Kreemee.